Usted, lector, ¿se ha puesto a pensar por un momento en llegar a estar en los zapatos de un integrante del ESMAD?
Imagínese por un momento, tener que llegar a su lugar de trabajo, ponerse una armadura negra como la muerte, pesada como la injusticia, blindada como los políticos corruptos... Imagínese por un momento estar en reunión con sus jefes, escuchando las órdenes que le han pedido:
Intimidar, reprimir, acosar, asustar, manipular, atacar, violentar, diluir, amedrentar, golpear, MATAR, ASESINAR, acribillar...
Y en su diccionario ético y moral, no se encuentran esas palabras en la lista negra, sino que al contrario, se encuentran en la parte donde dice "justicia y disfrute".
Y entonces usted se dispone a cargar las armas que le han dado para cumplir las órdenes que le han dado. Además súmele que usted DISFRUTA DE SU TRABAJO.
"¡Joder!, Velez, hoy le di en la cabeza a uno de esos hijueputas revoltosos. Qué chimba se siente, pa' que aprenda." Exclama usted, dentro de su armadura negra como la sangre podrida que le recorre el cuerpo.
Al final del día, con tristeza usted se desprende de su amado uniforme, volviendo a su casa, con su familia.
¿Cómo te fue hoy? Pregunta su pareja.
Bien, excelente, cumplí con mi trabajo, mientras su pecho se engrandece.
Y se va a dormir, agradeciéndole a Dios por tener la oportunidad de crear un mundo mejor gracias a su "profesión".
¿Sintió lo mismo que yo?
¡Qué miedo! Miedo porque imagínese llegar a tal punto de locura, a ese punto en donde su sentido común ha fallecido dentro de ese uniforme que porta a diario, llegar a perder su sentido de humanidad, de empatía, de justicia social...
Imagínese tener que matar, sin temor y sin piedad, porque su trabajo dictado está, y eso le causa felicidad.
¡Qué miedo! , ¿verdad?
#ParoNacional #Dilanlaluchavaporti #estadoasesino
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